La artista inicio su residencia permitiendo que admiradores seleccionados compartan un momento exclusivo junto al escenario

En San Salvador el sábado 7 de febrero de 2026 con un espectáculo marcado por la “caminata de las lobas”, una experiencia exclusiva junto a sus seguidores y creadores de contenido seleccionados a través de redes sociales.
El evento, que tuvo lugar en el estadio Jorge » Mágico» González, reunió a miles de fanáticos que esperaron desde las primeras horas de la tarde para acceder al show, donde las filas y los vestidos inspirados en la artista destacaron la expectativa y creatividad del público.

La colombiana se convirtió en la primera artista en ofrecer cinco conciertos en El Salvador, consolidando así su presencia en la región y el impacto de su más reciente producción. El espectáculo mantuvo la atención de los asistentes gracias a una puesta en escena que combinó elementos visuales innovadores y la interacción directa de la intérprete con sus seguidores.
Cerca de las 9:30 p.m. (hora local), Shakira irrumpió en el escenario y recibió una ovación. “Hips Don’t Lie” marcó el inicio del show, con los fans coreando y capturando el momento.

La siguiente canción fue “Chantaje”, en la que Shakira introduce una versión con tintes de salsa. El público respondió con entusiasmo, siguiendo el ritmo renovado de este clásico.
Al finalizar la entrada, Shakira agradeció a su “manada ” y subrayó la importancia del reencuentro con sus seguidores y el amor que siente por el país.

Despliegue visual en el vestuario
El espectáculo también se distinguió por un despliegue visual en el vestuario. Los atuendos de Shakira se caracterizaron por su espectacularidad y brillo, fusionando alta costura con elementos rockeros, andinos y urbanos. A su vez, destacaron diseños de Versace, cristales Swarovski, flecos, bodys ajustados, motivos de lobos y elementos metálicos que reflejaron empoderamiento y muestran la evolución artística de la cantante.

Entre los estilos clave, se observaron vestidos de gala, conjuntos de cuero, prendas con flecos y transparencias. Entre los diseños más icónicos de la noche, sobresalió el body de “Loba”, de inspiración cyberpunk, cubierto con cristales de Swarovski que simulan tatuajes tribales. El vestido “Lágrimas de Diamante”, diseñado por Zuhair Murad, llamó la atención con 50.000 cristales y espejos. Otro de los momentos destacados fue el minivestido rosa, confeccionado en malla con cristales y detalles de la Medusa de Versace.
El vestuario incluyó influencias de la cultura árabe, con monedas, cadenas y accesorios de Tiffany & Co. Entre los diseñadores presentes en el show estuvieron Natalia Fedner, Gaurav Gupta, Jawara Alleyne, Gunnar Deatherage y Dario Mittmann.
